Osteotomía de Rodilla

¿Qué estudios se debe solicitar?

Para planificar la osteotomía se solicitará Rx de ambas rodillas frente, perfil y axial con y sin carga. Además, se solicitará una Rx de todo el miembro inferior con carga (desde cadera-rodilla-hasta tobillo) donde se trazaran los ejes mecánico y anatómico para saber cuánto es el ángulo de varo o valgo (desalineación) que habrá que corregir.

 

¿Como es el procedimiento?

Existen técnicas de osteotomía en cuña de cierre (Coventry modificada) o la osteotomía en cuña de apertura (de mi elección), cada cirujano está familiarizado con una técnica en particular.

En el caso de una deformidad en varo tibial se realizará una osteotomía valguizante tibial mediante una incisión en piel y partes blandas, protegiendo el tendón rotuliano y estructuras vasculonerviosas se realiza la   marcación y corte oblicuo en tibia proximal del tamaño predeterminado en la planificación previa, por debajo de la tuberosidad anterior tibial. Bajo control radioscópico se toma el eje mecánico intraquirurgico para verificar las medidas correctivas y se fija con una placa ( Puddu), tornillos e injerto óseo.

En caso de deformidad en valgo se realiza un procedimiento similar llamado osteotomía varizante femoral con un corte, apertura y fijación con placa e injerto desde lateral en fémur.

 

¿Como es el postoperatorio de una osteotomía?

Al realizar un corte en hueso controlado y fijación estable el paciente tendrá muy poco dolor.

Estará con una inmovilización con férula larga de rodilla por 6 a 8 semanas, sin pisar hasta la consolidación ósea entre la semana 8 y la semana 10 y luego comenzar a pisar en forma progresiva a partir de este momento.

Podrá iniciar movilización del pie y levantar el miembro a las 24 hs de operado y movilidad de la articulación con ejercicios de flexión y extensión entre los primeros 3 a 5 días de la intervención.

El rol de la kinesiología es muy importante para ayudar a recuperar musculatura, movilidad y un patrón de marcha normal para acelerar los tiempos de cicatrización y evaluar el alta para tareas habituales.

¿Qué es?

La osteotomía de rodilla sea de tibia o de fémur, son cirugías de salvataje. Son técnicas quirúrgicas de realineación del miembro inferior en donde se busca distribuir la zona de carga, mejorando así el dolor y la función de la rodilla.

Es importante entender que con estas cirugías de realineación se busca mejorar los síntomas, pero no se va a conseguir tener una articulación normal, pudiendo dar una mejor calidad de vida a la rodilla y al paciente hasta 7 o 10 años postquirúrgicos en el mejor de los casos.

Se emplea con mayor frecuencia para corregir artrosis unicompartimental avanzada en pacientes jóvenes y activos.

En este tipo de pacientes se pueden utilizar técnicas de trasplante osteo condral, trasplante de condrocitos autólogos con resultados alentadores, pero cuando existe una desalineación significativa del miembro, estas técnicas deberían asociarse en determinados casos a una osteotomía de realineación. En igual medida en los pacientes con lesiones ligamentarias crónicas, generando inestabilidad y deseje del miembro sintomático, se debería de actuar en ambas condiciones mediante la plástica ligamentaria y osteotomía para corrección del eje.

El éxito de esta cirugía es la correcta elección del paciente; joven, activo, con dolor localizado en interlinea articular, con o sin inestabilidad. Ya que un dolor inespecífico o generalizado aumenta notablemente el fracaso de esta técnica.

 

¿Cuáles son sus indicaciones?

Para realizar esta cirugía existen ciertas indicaciones o parámetros para tener en cuenta para que dicho procedimiento sea exitoso.

Esta técnica quirúrgica es apropiada para el tratamiento de artrosis unicompartimental de la rodilla, asociada a desalineación del miembro, en personas jóvenes, activas y delgadas, con dolor localizado y relacionado a la actividad.

 

¿Cuáles son sus contraindicaciones?

Es importante tener en cuenta que una cirugía de estas características debe tener una cuidadosa selección del paciente. Las situaciones donde NO se recomienda este procedimiento son en pacientes con dolor de rodilla inespecífico, artrosis en más de un compartimento, sobrepeso (que supere 1,5 veces el peso ideal), diagnóstico previo de enfermedad inflamatoria (ej.: artritis reumatoidea), dolor rotuliano como síntoma principal, pacientes mayores de 60 años, reducción del rango de movilidad tanto en flexión (90º) como en extensión (10º), subluxación tibial lateral y expectativas del paciente poco realistas.

 

¿Cuál es la clínica del paciente?

Los pacientes con estas alteraciones de la alineación presentan dolor en compartimiento interno o externo de la rodilla, con el miembro inferior en varo (rodilla chueca) o en valgo (rodilla juntas con piernas en cruz), esto se asocia a una dificultad al caminar.


© Año 2020 - by Agustina Sabatini

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